Hay una frase que escuchamos demasiado: “No fui al laboratorio porque me quedaba lejos.” Y aunque suene sencilla, esa decisión puede atrasar lo más importante: un diagnóstico a tiempo.
En EsLab tenemos claro nuestro propósito: ser la herramienta del médico para que pueda diagnosticar con resultados confiables. Por eso nació uno de nuestros servicios estrella: visitas a domicilio y jornadas residenciales/empresariales. La idea es simple: que la distancia no sea una excusa y que nadie se quede sin hacerse sus exámenes.
Esta modalidad se volvió aún más clara con una historia real en Apopa. Una clienta nos contactó porque su mamá, adulta mayor, tenía dificultad para movilizarse. Le ofrecimos la visita a domicilio, pero también le hicimos una pregunta clave: “¿Tenés vecinos o familiares que también quieran aprovechar?”
Ahí es donde nace la magia práctica: una persona presta su casa, se organiza un grupo y se arma una jornada. Generalmente, si se reúne un grupo (idealmente 10 personas), EsLab llega y realiza la toma de muestras con el mismo profesionalismo que en el laboratorio.
En estas jornadas se pueden realizar perfiles renales, hepáticos, cardiovasculares, diabéticos, además de perfil general, ejecutivo o laboral. Y muchas veces, los pacientes aprovechan para agregar pruebas especiales.
Si tenés un familiar adulto mayor, bebés en casa o querés organizar una jornada en tu comunidad o empresa, este servicio existe por una razón: hacer que el diagnóstico sea accesible.
